Enchapado

Este tipo de entarimado se construye con lamas muy finas de madera noble, con un grosor no superior a los 5 mm. Estas lamas se fijan con adhesivo o cola a otras lamas más gruesas de madera de peor calidad, como por ejemplo el bambú o madera contrachapada, estas lamas suelen tener un grosor aproximado de 10 mm. Por lo tanto, el entarimado se construye con tablas de entre 12 y 18 mm.

Enchapado

El aspecto visual del enchapado es muy similar al del entarimado macizo. Sin embargo, el coste es notablemente inferior. Hay mucha variedad de materiales y el coste de este tipo de suelo depende también del grosor de las lamas de madera noble.

Las medidas de las tablas de enchapado, suelen ser más o menos como las del entarimado macizo, de unos 220 cm de largo y unos 25 cm de ancho. Sobre la lama más gruesa, es decir, la de peor calidad, se pueden colocar una, dos o incluso tres lamas de madera noble. Contra menos lamas tenga, más cara y de mejor calidad será la tabla.

Normalmente la capa noble mide unos 4 mm de ancho, pero podemos encontrar capas nobles de hasta 6 mm. El grosor de la capa de madera noble rige la cantidad de veces que ese suelo puede ser restaurado. El grosor de la capa noble también dicta como se comportará el suelo con la humedad y con las tensiones.

Normalmente el enchapado se instala mediante el sistema flotante. Las tablas de madera o bien se pueden colocar mediante el sistema de click, o bien mediante el encolado.

El sistema flotante significa que entre el subsuelo y las tablas, se coloca una capa de material aislante. Esta capa aislante protege a nuestro suelo del frío y la humedad, además de amortiguar los ruidos.

Es importante pegar unas tablas con otras y a su vez, pegarlas todas al subsuelo o a la capa aislante para garantizar una mayor longevidad del suelo, ya que esto permite distribuir mejor el peso y evitar las rupturas de las lamas.

Si un suelo enchapado presenta fisuras o rupturas, es recomendable aplicar una capa de mortero, antes de levantar el suelo.

El suelo enchapado es muy agradable a la vista, si no te fijas, puede pasar por un suelo de madera macizo. Las tablas enchapadas normalmente salen ya barnizadas de fábrica, por lo que una vez colocadas, ya se pueden pisar.