Tarima flotante

Una tarima flotante es un suelo que no está clavado ni pegado directamente al subsuelo. Las tarimas flotantes normalmente se fabrican de madera o materiales sintéticos que imitan la madera.

Tarima flotante

La tarima clásica o entarimado macizo son tablas de madera maciza de unos 22 mm de grosor que se clavan sobre rastreles. Los entarimados macizos son suelos con una larga vida, pueden durar hasta 100 años. También son suelos caros y de difícil instalación.

Las tarimas flotantes son fáciles de instalar, normalmente son sistemas multicapa de material sintético o de madera. La tarima flotante debe tener al menos 4 mm de lama de madera noble, ya que si ni es así, no permiriría el acuchillado (en cada acuchillado se pierden 2 mm de madera) y por lo tanto se convertiría en un suelo de un solo uso.

Antiguamente las tarimas eran completamente de madera, es decir, no disponían de varias capas. Por ese motivo, algunos suelos antiguos bien tratado han podido resistir 100 años o más. Teoricamente las tarimas han de ser de madera, por ese motivo, existe cierta polémica con las tarimas flotantes sintéticas o laminadas. Según la Federación Española de Pavimentos de Madera, las tarimas florentes deben tener 4 mm de lama de madera, como hemos dicho anteriormente.

Existen varios tipos de tarimas flotantes, éstos se clasifican según el material utilizado. Las tarimas flotantes pueden ser de madera multicapa, laminado o tarima flotante sintética y la tarima flotante maciza.

Si estás interasdo en este tema, puedes consultar nuestro artículo: Tarima flotante sintética.